Es una ecografía del corazón en movimiento. Permite ver el tamaño de las cavidades, el estado de las válvulas y con qué fuerza bombea el músculo cardiaco.
El ecocardiograma transtorácico se hace en reposo. El de estrés se realiza inmediatamente después del esfuerzo, y por eso detecta alteraciones que en reposo pasan desapercibidas.